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Una Ojeada sobre la Historia del Arte en B. H. (pag. 2 de 6)

Auto-Retrato - Honório Esteves El rescate de la memoria artística de Belo Horizonte, aún revela varios talentos nacionales - Honório Esteves, Belmiro de Almeida, Alberto Delpino y Aníbal Mattos - este último también fue escritor, científico y el articulador del movimiento cultural en las primeras décadas del siglo XX.

Al lado de la ciudad de los vivos también se construyó la ciudad de los muertos en el Cementerio de Bonfin. Allí escultores marmolistas dejaron registrados en piedra magníficos ejemplares del arte de las tumbas entre los que se destacan los trabajos creados por los hermanos Natali y por João Amadeu Mucchiut (3).

Vaso de Flores - João Amadeu Mucchiut El proyecto urbanístico de la nueva capital de Minas, pautado por la ideología positivista republicana, concebía la utopía de una ciudad ideal, ordenada, iluminada y saneada, como marco de una nueva era. Esa nueva orden se contraponía al antiguo orden imperial enraizado en las tradiciones políticas y culturales de Ouro Preto, la antigua capital de la provincia. La construcción de la nueva capital significaba aún la ruptura con todos los vestigios del pasado colonial, que culminó en la destrucción total del pequeño Arraial do Curral del Rei, localidad donde nació Belo Horizonte, formado durante la Colonia para servir a las haciendas de ganado (4).

Av. João Pinheiro - Frederico Steckel La destrucción de ese arrabal ocurrió de manera autoritaria y sus habitantes fueron expulsados para la zona suburbana y rural, local desordenado donde se concentraban los pequeños agricultores y los desocupados. Por lo tanto, el modelo impuesto por la planificación urbana moderna de la ciudad fue un modelo escluyente que segregó las clases populares para los barrios de la periferia y concentró los funcionarios del gobierno en el centro. Al lado de la ciudad de los ricos se formó otra ciudad - la ciudad de los operarios, de las prostitutas y de los descalificados, construida al margen de la ciudad ideal, explicando los conflictos vividos por sus habitantes, que no tenían posibilidad de disfrutar las promesas de la civilización, del progreso y de la modernidad (5).

Presépio do Pipiripau - Raimundo Machado Fue de ese universo operario que surgieron los grandes artistas populares - el mecánico Raimundo Machado, constructor del mágico Presépio do Pipirapau (Belén del Pipiripao); la serventuaria Ana Querino, creadora de bichitos de cerámica; los escultores Valentim Rosa, Ananias Elias, Francisco de Fátima y Maurino de Araujo y los pintores Lorenzato, Rodelnégio y Antonio Dionísio, entre otros. La mayor parte de los artistas populares son de origen del páramo, del campo o suburbio, desempeñan dos o más profesiones, presentan un repertorio artístico apoyado en la tradición oral y adquirieron un saber artístico por esfuerzo individual, destacándose como autodidactas (6).