Una Ojeada sobre la Historia del Arte en B. H. (pag. 3 de 6)
En los años 20 eclodió la movida literaria modernista en la ciudad, a través de la actuación de Carlos Drummond de Andrade, Emílio Moura, Pedro Nava, Martins de Almeida y João Alphonsus, poetas que publicaban en el Diario de Minas y se encontraban en los bares de Rua da Bahia. Fueron ellos que establecieron un intenso intercambio con los poetas y los artistas paulistas por cartas y visitas. Los viajes que Mário de Andrade realizó en Minas no solo redescubrieron la importancia del Barroco Minero, como también estimularon las publicaciones modernistas. Fue ese ilustre visitante paulistano que supo expresar mejor el Noturno de Belo Horizonte, poema - exaltación que revela las "maravillas de millares de brillos vidrillos" de la ciudad, fluyendo delante de un panel de la cultura brasileña (7). Se articularon dos vertientes en literatura moderna de Belo Horizonte: la vertiente de A Revista, portavoz del movimiento renovador de los escritores del Diário de Minas, y la vertiente del Leite Criolo, revista literaria creada por João Dornas Filho, Guilhermino César y Aquiles Vivacqua, que traducía un ideario nacionalista radical (8).
En las artes plásticas se observa un conflicto que transcurre entre la tradición y la modernidad, destacándose la exposición de Zina Aita, realizada en 1920 en el Salón del Consejo Deliberativo, que fue la primera exposición modernista de la ciudad. En ese período fue importante la llegada de la Misión Pedagógica Europea, patrocinada por el presidente de Minas, Antônio Carlos de Andrada, que tenía el objetivo de implementar la reforma educacional en el Estado. Vinieron de Europa educadores de gran talento, como Helena Antipoff y Jeanne Milde - la primera se dedicó a la educación de los niños desamparados y construyó una escuela modelo, y la segunda enseñó educación artística en el Instituto de Educación y creó magníficas esculturas realistas en mármol y bronce.
Los años 30 fueron marcados por un gran evento - El Salón Bar Brasil - considerado la primera exposición colectiva de vanguardia en la ciudad. La muestra fue articulada en 1936 por un grupo de artistas, bajo el liderazgo de Delpino Júnior, contra la hegemonía cultural ejercida por el artista y productor cultural Aníbal Mattos, fundador de la Sociedad Minera de Bellas Artes. La organización de esa colectiva marca el inicio de la conciencia de vanguardia de los artistas mineros, que integraron una producción artística innovadora a una acción política revolucionaria, a ejemplo de los trabajos de Fernando Pierucetti y Delpino Júnior, impregnados de realismo social. En ese contexto se destacan aún, los carteles políticos de Monsã, os dibujos art deco de Érico de Paula, las caricaturas de Lavalle, la pintura impresionista de Genesco Murta y las fotografías innovadoras de Francisco Fernandes (9).
|